Mitos y Leyendas
El mito y la leyenda
son relatos que se divulgan en forma oral, de una generación a otra. Son
narraciones que nacen espontáneamente como una expresión colectiva de una raza
o pueblo, debido a una necesidad de crear una imagen del mundo y una necesidad
de manifestar una fe. En ellos participan seres y hechos sobrenaturales. En el
presente trabajo plasmaremos algunos de los mitos y leyendas conocidos en
nuestra provincia.
EL
POMBERO
El Pombero o Pomberito es un personaje multifacético de
la mitología guaraní. Es muy parecido a los duendes de cualquier historia para
niños, con la particularidad que éste se ha visto muy pocas veces. Entre las
características que lo describen se puede decir que tiene los pies al revés, lo
cual impide a los curiosos seguir su rastro y que puede adoptar la forma de
cualquier animal. Los que lo han visto, sostienen que desde la distancia,
parece un carpincho parado en las patas traseras. Sus ojos son chatos y sus
cejas son muy peludas. Este enigmático duende ha sido visto numerosas veces con
mayor frecuencia en el norte argentino; Misiones, Corrientes, Entre Ríos,
Formosa, Catamarca, Jujuy, el sur de Brasil y Paraguay.
A pesar de su aspecto poco amigable, el pombero puede
llegar a ser amigo del hombre, dependiendo de su conducta aunque su función
principal es la de cuidar el monte y los animales salvajes. Le encantan además
el tabaco y la miel.
Puede molestar a sus enemigos tirándoles piedras o
haciéndose invisible para luego mover las ramas de los árboles o imitar voces
de animales salvajes o aparecerse como un asno sin cabeza y cosas por el
estilo. Abre puertas y ventanas con violencia. Anuncia su presencia por un
silbido agudo en medio de la callada noche. Busca asustar a la gente piando
como ciertas aves cuando cae el sol, es otra forma de saber que el Pombero está
muy cerca.
LOBIZON
Es el Señor de la muerte. Se supone que rondaba los
cementerios y se alimentaba de la carne de los muertos, despedía olor fétido y
causaba terror. Este ser llegó a la Argentina a través de Brasil, y se tiene
noticias de él en el Litoral (N.E.)
Si una familia tiene siete hijos varones, la maldición
cae sobre el séptimo. Se dice que es un hombre alto, delgado y con mucho pelo.
Antes de convertirse anda muy nervioso y se enoja fácilmente, puede
transformarse en los cementerios o cercanías y sobre todo cuando el acólito
florece y la luna está llena. Se alimenta con carroña y cuando anda por el
monte puede morder a los desprevenidos. Cuando muerde o salpica con sangre o
saliva a sus víctimas, éstas pueden transformarse
KARAÍ
OCTUBRE
Según la
tradición, cada 1 de octubre inicia el mes en que escasean los alimentos: la
mandioca, el maíz y otros productos vegetales son más difíciles de conseguir en
el campo. El Karaí (señor) Octubre es, según la creencia popular, un duende
maléfico al cual atraen la carencia y la pobreza. Por eso, el 1 de octubre de
cada año, en los hogares se hace una comida en la que se sirve un suculento
Yopará, similar a un locro, pero con porotos, con la intención de conjurarlo,
ya que este duende no se queda en los lugares donde hay abundancia. El Karaí
Octubre es un duendecito que sale de la región guaraní, tiene su centro en
Paraguay pero la creencia también existe en Corrientes, Formosa y parte del
Chaco y Santa Fe. Este duende castiga a los que no supieron guardar en el
invierno, con un látigo, y premia a los que tienen la olla llena el 1 de
octubre, bendiciéndoles con la Espiga Dorada. Es por esto que los guaraníes
recibían el mes de octubre con un delicioso guiso Yopará, para conjurar al
Karaí Octubre.
YASI
YATERÉ
Muchas de las características de este personaje se
confunden con las del Pombero. El Yasy Yateré suele ser representado como un
enano o un niño pequeño, desnudo, hermoso, de cabellos dorados, (en algunas
variantes barbudo), con un sombrero de paja y un bastón de oro donde residen
sus poderes mágicos.
Suele recorrer el
monte a la hora de la siesta, atrayendo a los niños con un silbido hipnótico que
imita al de un ave. Se dice que aparece sobre todo durante la época del avatiky
(cosecha del choclo o maíz tierno) que gusta comer.
El Yasy Yateré se vale de su silbido o de su bastón
mágico para atraer a los niños, a los que rapta. Los lleva al monte donde los
retiene un tiempo para jugar con ellos y alimentarlos con miel y frutas. Luego
los abandona o los deja enredados en un ysypo (liana).
Antes de abandonarlos, el Yasy Yateré los lame o los besa,
dejándolos tontos o idiotas, mudos o sordomudos. Sin embargo, éstos se
recuperan después de un cierto tiempo. En algunas zonas se cree que al
cumplirse un año del rapto, el niño tiene un "ataque" con
convulsiones
En otras
versiones, si el Yasy Yateré se cansa del niño, puede llevarlo al río donde lo
ahoga
Una forma de
volver inofensivo a este personaje es quitándole su bastón dorado, sin el cual
se carece de poderes. Entonces el Yasy se pone a llorar como un niño pequeño.
Para conseguir esto, basta con embriagarlo con caña (aguardiente), bebida a la
que es muy aficionado.
Otra forma de
congraciarse con él es ofreciéndole pencas de tabaco, que se dejan en zonas
aledañas a la casa o bien en los caminos de entrada al monte.
En la versión de
Rosicrán de la mitología guaraní, Yasy Yateré es el cuarto hijo de Taú
(espíritu del mal) y de Keraná (diosa del sueño).
OTROS MITOS:
·
LA CRUZ
DE AVELINA;
·
EL
MBURUVICHA GUAZÚ;
LA
LEYENDA DEL CURUZÚ LA NOVIA
·
LA
LEYENDA DEL PALO BORRACHO;
·
LA
LEYENDA DEL PITOGUE;
·


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